Pintura customizada

Cuando una persona trabaja reparando motos tiene una profesión, cumple con un horario de lunes a viernes e intenta hacer su trabajo lo mejor que puede. Nuestra principal diferencia respecto a un taller tradicional es que nosotros. además de una profesión, tenemos una vocación. Vocación por ensanchar trenes traseros, aplicar las últimas tendencias en pinturas, experimentar con materiales y técnicas ajenas al mundo de la motocicleta, vocación por customizar cosas con ruedas. Cuando en el siglo 23 todas las motos sean de hidrógeno, o los coches tengan turbinas en la parte trasera, habrá alguien que las quiera tener más grandes o cromadas, y buscará una empresa que haga lo que hace ahora la nuestra. No es una cuestión de prepotencia, sino de distinción, de diferenciar el vehículo en el que me muevo yo del que utilizas tú, y para ello no basta con colocarle accesorios de las mejores marcas: es necesario aplicar grandes dosis de creatividad.

El equipo de Independent Motorcycles se nutre de las últimas tendencias, viajando constantemente a los centros neurálgicos del mundo del diseño y customizacion de vehículos, ferias como la de Verona o Padova en Italia, shows como el de Faro en Portugal o Llunatica en España son visitados por nosotros de forma asidua.

El tratamiento de metales con nuestra maquinaria nos permite plasmar cualquier diseño estructural  en nuestras motos. Podemos arrancar viruta con un moderno torno, doblar en frío con una curvadora, o directamente modelar hierro caliente a golpe de martillo y yunque como se hacía hace siglos.

Para dar forma a nuestras carrocerías podemos utilizar escáneres de captura de movimiento y también esculpir sus formas en barro para darle esa forma que sólo tú eres capaz de imaginar. En la fase final podemos ir mucho más allá del negro metalizado que recubre el 90% de las motos, y aplicar pinturas Kandy, super flakes, marmoteados, pan de oro, o aerografías a mano alzada con un realismo impactante.

Lo cierto es que resulta muy gratificante ganarse la vida haciendo motos que una vez entregadas se marchan a recorrer el mundo y en sus viajes son admiradas continuamente… todo comienza con una pintura customizada

PINTURA DE DISEÑO

 

Para conseguir un efecto espectacular es importantísimo adaptar el diseño de la pintura a las formas del vehículo, captar sus debilidades y fortalezas para enmascararlas y potenciarlas respectivamente, todo ello haciendo que la pintura vincule fuertemente la moto al piloto. Para ello necesitamos una entrevista previa con él, necesitamos detalles de su pasado, de sus deseos, aficiones, deportes, hobbies, viajes, tatuajes, gustos musicales, trabajo… Con todo esto conseguimos hacer que el diseño, además de ser espectacular, haga “sentir” a su propietario. Para ello no es necesario un gran dibujo en el depósito; a veces basta con colocar un detallito escondido en algún rincón poco vistoso de la moto, algo que sólo el propietario sepa que esta ahí y que lo vea, por ejemplo, cuando lava la moto los domingos, y le arranque una sonrisa de satisfacción. Algunas veces, además de aerografiar las principales zonas “pintables” de la moto, añadimos detalles en zonas más escondidas (un poema en el aro de la llanta de atrás o un dibujo en una zona del carenado que sólo se ve si te agachas para atarte un zapato).  Estos detalles arrancan un gesto de asombro y admiración a cualquiera que compruebe que la moto esta trabajada hasta el mas mínimo detalle.

Nuestro objetivo es hacer que cada vehículo se distinga de los demás, sobre todo con trabajo de pintura, siempre en busca de la exclusividad. Nuestra empresa apuesta por la personalización, pero tenemos una segunda línea de actuación que se basa en las operaciones de mantenimiento y reparación de vehículos de dos y cuatro ruedas, tanto en mecánica como en chapa y pintura

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